martes, 16 de noviembre de 2010


sencillo, tan sencillo como la misma sencillez desvestida y arrojada a unas sabanas arrugadas, es realmente tan simple la devoción hacia la carne? al contacto ínfimo de la sudoración ajena.
quizás esa exploración desenterrada, sea solo la necesidad de evacuar en esos pliegues la absortación enfermiza que nos cura, quizás la equivocación entrometida que nos lleva y nos abandona kilómetros antes de donde siempre deseamos llegar, y acabamos olvidados en el lado opuesto del deseo, solos con nuestro silencio ingenuo.
En un mundo donde el instante es el único universo que simula una sola órbita, la del deseo, los poros, puede ser que el secreto como tal es la sencillez de la piel, del aliento caliente hablando sin palabras, la sola armonía de una mínima prenda, de un solo olor, de una mirada esquiva, de una mirada incierta, y como un niño que descubre el tacto y besa su objeto y apartado de su boca lo mira en la distancia para volverlo a degustar, no sabemos que mueve ese placer, la cúspide del éxtasis abandonada y extraviada en ese laberinto carnal?
talvez la distancia que ha transcurrido sin mostrarnos, o recordarnos como es la sensación de explorar esas cavidades?
es más simple aún, mas siniestramente compleja y simple a la vez.


 
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viernes, 12 de noviembre de 2010

conmigo

En la distancia se observa una figura rompiendo la quietud del aire
el hielo cruje y cada vez siento menos frío en mis pies
del otro lado de mi cuerpo la muerte se sacude mi insistencia
ya no hay marcha atrás, todo a sido resistible
he hecho columnas gigantes con todas esas palabras
que nunca se dirigieron a mi para mantenerme vivo
encima de la tierra mis ojos se ciegan con la luz del cielo
cuando miro de frente al sol siento que el también es testigo
y que cada uno elige sus enemigos pero a veces no su propia muerte
se fragua ante él, el  holocausto de la grandeza humana
el frió se asoma a mis pies, y se solidifica mi dolor
tu crees que debería disculparme por la vida que adopté
miras la hora y esperas el estallido
tu democracia está a punto de observar las rendiciones
el frió es una sensación disfrazada
todos vimos guerras
hambre
y siempre a sido demasiado tarde
los valores cada vez acumulan mas insignias
niño europeo, norte americano, catador de licores baratos
testigo absurdo de una depresión creada
adoro Europa, quiero ir a Londres, y comprar camisetas
con banderas inglesas
sobre la muerte me duermo y aprovecho la noche para pecar
y nada me preocupa porque se que todas las puertas tienen un pomo

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Cerdos, pequeños, grandes y ruidosos, hay cerdos de todos los tamaños
tan cerdos que no pueden más, en el goze de su ocio son más cerdos aún que nosotros mismos, con ese olor a mierda, a mierda perfumada, "pero con perfume caro" que son cerdos distinguidos, ahí rebozando en sus curules, que cerdos son, no son ni peludos ni pelones, ni blancos ni negros, tan golosos, que cerdos, tanto que no se puede más, no vuelvo a comer chuletas, por más que haya costado robarlas, por más gordos que estén, no vuelvo a comer ni siquiera asado, ahí con ese ruido tan crispante, que se habrán creído esos cerdos, por más pefume caro, y sus trajes...que generosos son entre ellos, pero aún así, que no! que no vuelvo a comer carrilleras, por más que mi madre me invite a Madrid, juro que a esos cerdos no les vuelvo a tragar, creo que es demasiado tarde y me empacho solo de verlos retozar, ahí en su propia mierda, ahora si que definitivamente apago la tele!

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SOÑANDO


Me deslizo en silencio hacia la noche
por el cauce vaporoso de los sueños
los sentidos se relajan
la horas torpes se destejen de la urdimbre
insistente de la prisa

los sonidos que se escapan furtivos en las calles
amoldan las veredas que repentinamente aguardan
como nostálgicos recuerdos que nunca hemos vivido

nuestros ojos y  nuestra fingida rigidez
se rinde ante aquella noche desnutrida

 para vernos volar
 hacia una vida que jamás hemos vivido

las fauces predadoras de la mente se contraen
y esculpimos a mordidas
los segundos que surgen de repente

para llamarse sueños de media noche

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jueves, 11 de noviembre de 2010

oido

De repente se escucha una sugerencia, un hombre se aleja y olvida un largo instrumento hueco, y en un extremo una redonda esfera agujereada, el ambiente es húmedo y el humo de la habitación confunde el olor casi apagado de este oxidado instrumento, las risas suenan desenfocadas y débiles, los cuerpos arrojados se pintan con la roja luz roja, y puedo ver las ondas de mi silencio adentrarse al torso inmóvil de una anónima compañía.
afuera de vez en cuando se escucha la veloz sacudida de los autos advirtiendo su fuerza lejos de esta habitación, y todo permanece casi estático, infinito, los relojes olvidan su propósito y no atienden al tiempo, tiempo es una palabra ensordecedora.
miles de olores se chocan entre si y entre todos forman un aire tibio, que por momentos se encienden como pequeñas luciérnagas que se consumen, alejadas de entre si.
los cuerpos rendidos salpicados desordenadamente sostienen una mirada ausente, que como una marea los despierta por momentos una carcajada ronca y golosa.
es tarde, los perros como siempre ladran la noche, y todo son violines foráneos, somos indulgentes, no, somos sencillamente inmunes...
nada brilla en esta habitación, solo el bronce cuerpo de este largo instrumento, los cojines
ya conocen el secreto de las noches que se opacan bajo este espectáculo a cámara lenta, la austera quietud es propia de un deshabitado encierro acumulado, todo es menos violento cuando eras más que un testigo, pero soy el único que es consiente del carácter de esta noche...
                                           el demonio que habita en la lumbre de este instrumento

miércoles, 10 de noviembre de 2010


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La sensación de poder romper con los escaparates depués de ver un film de David Linch, la sensación de salpicarle la frente con esquirlas de plomo al primer sicario diplomatico del estado azul, después de ver cualquier film pseudohollywoodiense, la sensación de llorar sobre la primera falda a cuadros que encuentre a la salida de cualquier escuela opusdeista, por carecer de culpabilidad huamana. (yo)

Y esque las acciones son menos acciones cuando evocan tragedias, así como las palabras son menos palabras cuando pronunciamos frases hechas por pintar el silencio, cuando a solas extraviamos nuestro destino para empujarnos como pájaros ciegos a deambular a solas por calles desconocidas, siempre cabe esa equivocada idea de perder el tiempo, cuando en realidad volvemos a nuestra propia naturaleza.
 

martes, 9 de noviembre de 2010

centro comercial espinosa espinel

Vacio como el cráneo de un soldado
luego de una gran tempestad
se aísla la conciencia antes de los treinta…
así sencillamente dejan de existir los motivos para refugiarse de la lluvia
como el cielo que está próximo a expirar
después del éxodo migratorio de los patos
así está de frágil,  el pulso que me circula

Unas veces y otras
nos arrastramos hacia el ventanal buscando los 18
y hallar en los muslos de la mediocre pubertad
la mirada que nos sensibilizaba los pulmones
ahora la heroína es el motín
y sin embargo voy cada noche
requisando el vapor nicotinal de sucios bares
 que agrupan gente aficionada a sonreír

se vuelve por momentos bizca la mirada de la noche
sin saber que iluminar,
si las mentes dejaron de existir?  O yace asfixiada en algún escaparate
mientras en casa nos espera el calor de la televisión
nos sobran los motivos para reunirnos bajo las escaleras de algún portal
con dos maletas vacías para volver solos a la tierra que no nos aguarda
bajo el velo blanco de algunas cortinas
empañar los cristales con el amor que nos reservamos
después de las grises tempestades.